|
PORTOALEGRE, EL OTRO DAVOS
El Foro Social
Mundial (FSM) arranca unas horas antes de que lo haga el veterano
Foro Económico. Ese ligero desfase (en Porto Alegre, Brasil,
amanece antes que en Suiza) presagia un año más, y
ya van tres, la rivalidad que los enfrenta. Del 22 al 28 de enero,
el FSM intenta ofrecer su versión de cómo hacer que
el mundo funcione sin olvidar a nadie. Partió de una denuncia
al exaltado capitalismo de Davos y promete trascenderlo con su versión
alternativa y justa de gobierno mundial "antiglobalizado".
Entre la elegante
estación de esquí alpina y la ruidosa metrópolis
carioca hay más que un océano de diferencia. Las profundas
discrepancias ideológicas entre ambos Foros saltan a la vista
con echar un vistazo al propio nombre. "Económico"
en la próspera Suiza se antoja "Social" en un Brasil
necesitado que sueña con crear "Otro mundo posible".
Este año, el "otro" Davos tiene un invitado de
excepción, el flamante presidente brasileño Luiz Inácio
Lula da Silva, que salió de la nada para sacudir las urnas
y ha sido fundador de movimientos como el de los Campesinos sin
Tierra o del propio Foro Social. Participarán unos 100.000
activistas contra la globalización y 4.962 organizaciones
de 121 países.
El plato fuerte
de esta tercera edición es la situación de los menores,
la violencia que los amenaza en las escuelas y los 115 millones
de niños que no asisten a ella, por lo que están condenados
de antemano a la miseria. Es decir, los "obstáculos"
que el modelo político-económico vigente en el mundo
impone para el desarrollo intelectual de los más pobres.
Como ya es tradicional, el Foro Social debate además diversas
cuestiones de actualidad, poniendo especial énfasis en aquellas
que suponen una amenaza para la paz o para la vida, denunciando
por ejemplo que primen los derechos de las patentes de los fármacos
sobre el deber de tratar las epidemias.
Mención
obligatoria, asimismo, a Irak y Oriente Medio, aprovechando la reunión
entre organizaciones civiles de Israel y Palestina organizada por
la Organización de las Naciones Unidas para la Educación,
la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Porto Alegre también tiene cabida para la sexualidad o el
arte. Entre las actividades previas, destacan un Foro Coral Mundial,
en el que músicos de cientos de países esbozan cómo
"cantar por la paz en el planeta", y un Foro Mundial de
Diversidad Sexual, en un espacio bautizado como "Planeta Arco
Iris", en el que homosexuales de todo el mundo hablarán
de sus derechos y las discriminaciones que sufren a diario.
PROTAGONISTAS
Además
del clamor que provoca la asistencia de Lula precisamente
este año en que se estrena como presidente o del Nobel de
Literatura, José Saramago, otros rostros conocidos confirman
que Porto Alegre, como Davos, es una cita eminentemente humana.
EDUARDO GALEANO
El escritor
uruguayo, autor de El libro de los abrazos y de Las venas
abiertas de América Latina, denuncia la práctica
estadounidense de terrorismo ambiental "sin el menor remordimiento"
y la importancia de mimar la naturaleza, que está exhausta.
IGNACIO RAMONET
El director
del prestigioso semanario francés Le Monde Diplomatique,
es el reflejo de la libre expresión anhelada en Brasil. La
labor del intelectual por informar de la actualidad sin cortapisas
llega a Brasil, donde "ha llegado la hora de un periodismo
libre", uno de los temas que discute el FSM.
NOAM CHOMSKY
El famoso lingüista
estadounidense, activista político y catedrático del
Instituto Tecnológico de Massachusetts apuesta en Porto Alegre
por la lucha contra las políticas neoliberales y la construcción
de una sociedad más justa. "No sólo hay una posibilidad,
es virtualmente una certeza que hay una posibilidad de un mundo
nuevo", sostiene.
|