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El Índice de Precios de Consumo es una referencia en la negociación
de convenios colectivos, en la actualización de las pensiones,
precio de los alquileres o créditos hipotecarios, partidas importantes
en la renta de las familias.
El IPC se utiliza, entre otras cosas,
para medir la inflación, lo cual señala la pérdida
de poder adquisitivo que sufren los agentes económicos por la subida
de los precios de los bienes y servicios destinados al consumo. Este indicador
afecta a distintas áreas de la siguiente manera:
-Negociación salarial y pensiones. El Gobierno suele actualizar
el Salario Mínimo Interprofesional, las pensiones o, los sueldos
de los funcionarios públicos, incrementándolos en la medida
en que fije sus previsiones de crecimiento de la inflación. Asimismo,
las subidas salariales pactadas en negociación colectiva, se hacen
en función de la tasa de inflación prevista sobre la base
del IPC.
-Alquiler de inmuebles. Según la Ley de Arrendamientos
Urbanos, durante los cinco primeros años de duración del
contrato la renta sólo podrá ser actualizada basándose
en lo que suba el IPC del año anterior.
-Finanzas. Cuando sube la inflación suben los tipos de
interés, por lo que aquellos que tengan una hipoteca con un tipo
de interés variable, verán aumentar lo que tienen que pagar
a su banco cada mes. Asimismo, los consumidores piden menos créditos
para comprar lo que les interesa y las empresas también pedirán
menos créditos para inversiones. La consecuencia directa de este
hecho es que las empresas venderán menos y bajarán sus beneficios
y, a al mismo tiempo, aquellos que ahorren meterán su dinero en
renta fija, debido al alto interés que perciben por su dinero y,
por lo tanto, la Bolsa bajará. Si la inflación es baja,
sucede lo contrario.
-Declaración de la renta. El Ministerio de Hacienda deflactaba
cada año hasta 1999 la declaración de la renta en lo que
había subido la inflación, lo cual suponía un aumento
de las deducciones y las cantidades a cada tramo de la contribución,
puesto que los contribuyentes, al subir los precios, necesitan más
dinero para adquirir las mismas cosas. Sin embargo, a partir de esta fecha
ya no deflacta la declaración de la renta, ya que se considera
que la inflación existente en la actualidad no es realmente significativa.
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