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Cristina Caballero

Estamos emitiendo para las piedras', exclama el directivo de
una cadena de radiodifusión española al ser preguntado por la
radio digital. Los ánimos están muy caldeados entre las principales
cadenas de radiodifusión españolas, que comenzaron a emitir
bajo tecnología digital hace más de un año y, hasta el momento,
sólo una mínima parte de la población española recibe la señal.
El número de receptores digitales asciende a unos 600, una cifra
raquítica en comparación con los 40 millones de aparatos de
radio analógicos que existen en el mercado. 'Las previsiones
no se han cumplido', afirma Alfonso Ruiz de Asín, secretario
de la dirección del Foro de la Radio Digital. 'Se pensó que
el salto del sistema de emisión analógico al digital se haría
en dos o tres años, pero no ha sido así. Las dos tecnologías
van a convivir mucho tiempo antes de que la digital sea adoptada
masivamente por los oyentes'. El Foro de la Radio Digital, creado
en 1998 y formado por radiodifusores públicos y comerciales
y fabricantes de equipos, lanzó la semana pasada un mensaje
de socorro al Gobierno: o las cadenas reciben ayudas económicas
o el desarrollo de la radio digital entrará en un agujero negro.
'Si hay que esperar, pedimos al Gobierno que nos ayude en la
espera', añade Ruiz de Asín.
Necesidad
Todos los operadores coinciden en alabar los beneficios de
la digitalización. 'Por ejemplo, recibir emisiones sin interferencias
con una calidad de sonido equivalente al CD, acceso a información
complementaria o la posibilidad de elegir la programación',
apunta María Jesús Chao, directora de RNE y presidenta de
turno del Foro de la Radio Digital desde hace una semana.
Con la tecnología digital (llamada DAB en sus siglas inglesas),
los proveedores tradicionales pueden añadir una variedad de
datos de texto o gráficos a su programación musical, como
anuncios o letras de canciones para aplicaciones tipo karaoke,
además de información meteorológica, financiera o sobre el
estado del tráfico. Sin embargo, todas esas posibilidades
son aún una quimera. 'Las televisiones han hecho las inversiones
correspondientes, pero no hay demanda, lo que a su vez provoca
que nadie desarrolle una programación específica para radio
digital', afirma María Jesús Chao.
En efecto, las cadenas públicas y privadas se limitan a repetir
la misma programación que realizan en analógico, pero, aun
así, el coste que tienen que soportar es considerable, sobre
todo teniendo en cuenta que no tienen oyentes ni ingresos
publicitarios. El Foro de la Radio Digital cifra en unos 300.000
euros al año la inversión que tiene que realizar cada operador
por el pago a Retevisión por emitir la señal más los ajustes
técnicos. Esta cifra, multiplicada por el número de emisoras,
da una cifra global de unos seis millones de euros anuales.
Una de las razones principales de la poca penetración de la
radio digital es el precio de los aparatos. Una radio digital
de gama media viene a costar unos 600 euros, algo que, según
los operadores, lastra el consumo masivo. Además, el gran
tamaño de los aparatos, parecido al de un reproductor de vídeo,
se enfrenta a la cultura del oyente en España, según la directora
de RNE. 'La gente quiere llevar la radio de un lado para otro
y no preocuparse por si se estropea', afirma María Jesús Chao.
'¿Quién va a invertir en una radio tan cara donde no se aprecian
bien las diferencias con la radio analógica?'. La cobertura
de la radio digital llega ya al 50% del territorio, es decir,
que 20 millones de españoles están en disposición de escuchar
sus emisiones, y dentro de dos años se extenderá al 80% de
la geografía española. Pero no se produce el necesario arranque
de la radio digital, y las empresas que obtuvieron nuevas
licencias para comenzar sus emisiones en 1998 se encuentran
en las manos con 'un niño prematuro con insuficiencia respiratoria',
según lo ha calificado más de una vez Valentín Prieto, coordinador
del área de radio de Prensa Española.
El sector también se queja de la poca ayuda que brinda la
Administración en cuanto a campañas publicitarias que ayuden
a la población a entender e incluso encontrar atractiva la
radio digital. Hace ya ocho meses que el Ministerio de Ciencia
y Tecnología prometió lanzar un plan de impulso para el sector,
pero éste no acaba de llegar. La situación no es mucho mejor
en Europa, donde, con la excepción del Reino Unido, la radio
digital se encuentra también en punto muerto. 'En ese sentido,
la Comisión Europea debería iniciar algún tipo de acción comunitaria
para impulsar de una vez este mercado', reclama María Jesús
Chao. Y es que no hay duda de que el futuro será digital.
La UE maneja un estudio que afirma que cualquier cadena que
no se haya digitalizado completamente dentro de 10 años, perderá
el 40% de su mercado. El apagón analógico en España se producirá
en 2012. Mientras, se está perdiendo una oportunidad de oro
para hacer una verdadera transición hacia un entorno digital.
La cuestión es si son únicamente los operadores los que deben
dar el empujón definitivo o si los Gobiernos deben tomar las
riendas hasta que el mercado camine por sí solo.
En el Reino Unido hay receptores asequibles
El problema del precio de los aparatos de radio digital se
repite por toda Europa. Los fabricantes, como Pioneer, Kenwood
y Sony, no se cansan de explicar que los precios bajarán cuando
haya mercado suficiente. Pero en el Reino Unido, el país más
activo en el ámbito de radio y televisión digitales, los operadores
se han cansado de esperar. Así, con motivo de la celebración
del centenario de la primera emisión trasatlántica realizada
por Marconi, las pasadas navidades, el sector (formado por
las radios comerciales digitales y la BBC) se unió al fabricante
VideoLogic para lanzar una edición limitada de aparatos a
un precio de 150 euros, que se podían adquirir en grandes
superficies. Gracias a este tipo de campañas, y a las subvenciones
que el Gobierno británico brinda regularmente a los operadores,
se calcula que a finales de este año habrá más de 200.000
radioyentes ingleses disfrutando de emisiones digitales. Actualmente
son más de 200 las estaciones de radio que emiten bajo tecnología
digital en el Reino Unido y el número de terminales roza los
100.000 aparatos. Digital One, una de las compañías pioneras
en el sector y que posee 10 estaciones de radio, emite con
una cobertura del 80% del territorio nacional, al igual que
la BBC, que acaba de lanzar cinco nuevas emisiones deportivas.
Pero, además, en el país existe una vasta red de emisoras
locales y temáticas que están hacen tremendamente popular
la radio digital. Solamente en Londres hay 50 servicios de
radio digitales, más que en ninguna otra ciudad en el mundo.
El pasado 25 de enero, por ejemplo, comenzó a emitir la primera
cadena dirigida a la comunidad de gays y lesbianas, Purple
Radio, promocionada por el artista Boy George. Y existen radios
dedicadas a estudiantes, inmigrantes asiáticos y niños, entre
muchas otras.
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